Al llegar el tiempo de recordar el nacimiento de Jesús, surge la pregunta: ¿cómo festeja un joven
cristiano la Navidad ?
Para saberlo, es necesario primero tener en cuenta qué es la Navidad , para saber bien
qué festejamos y porqué.
Pero para saber qué es la
Navidad , no podemos guiarnos por lo que nos dicen los medios
de comunicación, como la televisión, Internet, la radio, etc.; debemos más bien
acudir a la Santa Madre
Iglesia.
¿Cómo es la Navidad
según el mundo?
Si los cristianos nos dejáramos guiar por los medios de comunicación social
-diarios, internet, televisión, radio, etc.-, para saber en qué consiste la Navidad , tendríamos que
creer en lo siguiente: Navidad es una fecha festiva, en donde todo el mundo
está alegre porque está de fiesta, aunque no se sabe bien cuál es el origen de
la fiesta; es una fiesta en la que el personaje central es un señor de edad, de
cabellos y barba blanca, algo excedido de peso, barrigón, vestido de rojo y
blanco, con un bonete al tono y botas negras, que viene por el cielo, volando
en un trineo tirado por renos, que desciende, por lo general, por las chimeneas
de las casas -no se sabe por dónde entra en las casas en donde no hay
chimeneas, y tampoco nadie sabe cómo hace para no quedar todo tiznado cuando
entra en las casas donde hay chimenea-, y que trae regalos para los niños,
mientras se ríe, nadie sabe de qué, los cuales abren sus regalos al pie de un
árbol de Navidad. En los lugares adonde no va Papá Noel, son los padres o
mayores los encargados de dar regalos, y en muchos casos, los niños, y también
todos los integrantes de la familia, elaboran listas de pedidos, por lo que
Navidad suele ser también un momento de compras febriles y de consumo sin freno.
Por esto mismo, Navidad es
la época para ser felices porque se adquirió un Blackberry de última
generación, o una computadora, o una Playstation, o un televisor plasma, o un
auto, etc.
Según los mismos medios,
Navidad es un tiempo para preparar grandes comidas, y como es una fiesta tan
especial, en donde todos festejan aunque no se sabe qué, todos se preocupan
para que las canastas navideñas sean accesibles a los bolsillos.
Incluso los diarios de
mayor tirada, dan consejos para no sufrir descompensaciones a la hora de comer,
dando por supuesto lo que es obvio para la gran mayoría, y es que en Navidad
los atracones de comida sobran. Los consejos para los golosos, en los diarios,
son como los publicados en este artículo titulado: "Claves para evitar los
excesos durante las cenas de las fiestas": "Lo ideal, sin embargo, es
evitar los excesos y elegir comer sano en cada oportunidad. “Los días previos a
los festejos es recomendable consumir alimentos que otorgan saciedad, con baja
densidad calórica (menos calorías en más volumen)”, indica Rosana Viscovig, medica
nutricionista de La Posada
del Qenti. Esto se logra “incorporando alimentos ricos en fibra y agua como las
verduras, frutas, cereales integrales y alimentos proteicos como las carnes
magras y los lácteos descremados”[1].
Continúa luego con otra serie de consejos relativos a las bebidas alcohólicas.
Siempre según los medios
de comunicación, Navidad es también un momento para salir a divertirse, sobre
todo para los más jóvenes, y es así que, luego del atracón de comida, estos
salen a bailar y a beber todo lo que puedan beber. En los mismos medios se
pueden encontrar profusión de información acerca de los lugares en donde la
juventud puede ir a festejar de modo desenfrenado.
Sin embargo, nosotros,
como cristianos, sabemos que en nada de esto consiste la Navidad , pues esto que nos
muestran los medios es una Navidad falsa, caricaturesca, materialista,
hedonista, pagana. No es esto la
Navidad.
En Navidad sí esperamos
regalos, el regalo de Dios Padre, su Hijo Jesús en el Pesebre de Belén y en la Eucaristía , en la Santa Misa.
En Navidad sí preparamos
manjares y bebemos bebidas exquisitas, porque asistimos como invitados de honor
al banquete de Dios Padre, la
Santa Misa , en donde el mismo Dios Padre nos sirve un manjar
de ángeles: la mesa de Navidad está compuesta por los siguientes manjares:
carne del Cordero de Dios, asada en el fuego del Espíritu Santo, el Cuerpo
resucitado de Jesús en la
Eucaristía ; Pan de Vida eterna, el Pan Vivo bajado del cielo,
Jesús muerto y resucitado en la
Hostia consagrada, y para beber, el Vino de la Alianza Nueva y
eterna, obtenido en la vendimia de la
Pasión , la
Sangre del Cordero de Dios, Vino que se encuentra en el
Sagrado Corazón y que desde allí se sirve para los hijos de Dios en el cáliz
del altar, y que es el "mejor de todos los vinos", porque contiene al
Espíritu Santo.
Para los cristianos, la Navidad es comer, beber y
festejar con alegría en el corazón: comer la Carne del Cordero de Dios, beber su Sangre, y
alegrarse con alegría infinita por este don de Dios Trinidad que nos anticipa
la feliz eternidad en el Cielo.
Para los cristianos, la
verdadera fiesta de Navidad, que justifica y santifica la sana fiesta terrena,
es la Santa Misa
de Nochebuena.
[1] Cfr. Diario Clarín, edición digital
del 19 de diciembre de 2011,
http://www.clarin.com/sociedad/Claves-evitar-excesos-cenas-Fiestas_0_611938956.html